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viernes, 15 de febrero de 2019

El proyecto “Dios en la literatura contemporánea”

 es un proyecto de investigación y de creación literaria multidisiplinar e interuniversitario, abierto a cualquier persona interesada, no solo del ámbito académico. El proyecto nació en Madrid en diciembre de 2016. Está coordinado por Antonio Barnés, doctor en Filología por la Universidad de Granada. Su equipo de investigación está conformado por doctores y profesores: Francisco J. Palenzuela, Izara Batres, Ignacio Roldán, Santiago Sevilla y Ángeles Varela.



Hasta la fecha, el fruto más maduro del proyecto ha sido la celebración en octubre de 2017 en Madrid del I Congreso Internacional “Dios en la Literatura Contemporánea”, patrocinado por la Fundación Fernando Rielo y apoyado por el Departamento de Hebreo y Arameo de la Universidad Complutense, donde han concurrido 38 ponentes de cuatro países que han abordado el estudio de más de 40 autores contemporáneos pertenecientes a media docena de literaturas diferentes.
Algunas de las conclusiones del congreso pueden verse en una conferencia grabada por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) de España y la Asociación Beta: https://canal.uned.es/mmobj/index/id/60211
El congreso no solo ha acogido trabajos de crítica literaria. Varios autores han presentado fragmentos de su obra inspirada en el tema del congreso.
La vocación de estos foros es anual. En septiembre de 2018 se celebrará el II Congreso Internacional Dios en la literatura contemporánea bajo el específico nombre “Autores en busca de autor” en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Castilla-La Mancha de Toledo.

El proyecto se propone ir delineando una cartografía de la presencia de Dios en la literatura contemporánea e incentivar y dar a conocer la creación literaria en que Dios sea un personaje de quien se habla, sobre quien se trata o inspirador a su vez de otros personajes literarios.


Acciones del proyecto Dios en la literatura contemporánea

  • Creación de blog "Dios en la literatura contemporánea" y publicación de entradas (12.12.2016): Antonio Barnés y Francico J. Palenzuela.
  • Conferencia en la Casa de Castilla-La Mancha de Madrid:  "Sublimación del dolor y comprensión de Dios a través de la poesía" (10.03.2017) Izara Batres.
  • Mesa redonda en la Asociación Zayas de Madrid (20.06.2017): Antonio Barnés, Carmen González, Francisco J. Palenzuela, Ignacio Roldán, Angelo Valastro.
  • Mesa redonda en la sede de la Fundación Fernando Rielo de Madrid (13.07.2017): Antonio Barnés, Izara Batres, Ascensión Escamilla, Francisco J. Palenzuela.
  • Mesa redonda en las Hermandades del Trabajo de Madrid (4.10.2017): Antonio Barnés, Francisco J. Palenzuela, Ignacio Roldán, Angelo Valastro, Ángeles Varela.
  • I Congreso Internacional Dios en la Literatura Contemporánea en Madrid (19-21.10.2017)
  • Conferencia en el Webinario BETA-UNED: "Cartografía literaria de Dios". (12.12.2017) Antonio Barnés.
  • Conferencia en la Casa de Castilla-La Mancha de Madrid: "Metáforas de Dios" (12.12.2017) Antonio Barnés.
  • Tertulias literarias:   
  • septiembre 2017: José Manuel Mora: T. S. Eliot
  • octubre 2017: Antonio Barnés: Balance del I Congreso Internacional Dios en la Literatura Contemporánea
  • noviembre 2017: Jorge Casesmeiro: Juan Guerrero Zamora
  • diciembre 2017: Luis Ramoneda: La creación poética
  • enero 2018: José Ignacio Peláez: La correspondencia entre Elena Fortún y Carmen Laforet
youtube
facebook 
congresodioslicon@gmail.com 

miércoles, 24 de enero de 2018

II Congreso Internacional Dios en la Literatura Contemporánea

 Autores en busca de Autor
II Congreso Internacional Dios en la Literatura Contemporánea
20-21 de septiembre de 2018
Salón de actos de la Facultad de Humanidades
Universidad de Castilla-La Mancha
Plaza de Padilla
TOLEDO


La Facultad de Humanidades de Toledo http://humanidadestoledo.uclm.es/ (Universidad de Castilla-La Mancha) y el Proyecto de Investigación y de Creación Literaria “Dios en la literatura contemporánea” (PDLC), http://diosenlaliteraturacontemporanea.blogspot.com.es/ con el patrocinio de la Fundación Fernando Rielo http://rielo.com/ convoca el II Congreso Internacional Dios en la Literatura Contemporánea, bajo el título “Autores en busca de Autor”. El congreso está dirigido a estudiosos de cualquier área y desde las más variadas perspectivas y metodologías siempre que se atengan al tema general.

Organiza: Facultad de Humanidades de Toledo y Proyecto Dios en la Literatura Contemporánea
Fecha: 20-21 de septiembre de 2018
LugarSalón de actos de la Facultad de Humanidades de Toledo. Plaza de Padilla (Toledo)

Comité organizador: Antonio Barnés, Izara Batres, Francisco Crosas, Francisco J. Palenzuela, Ignacio Roldán, Santiago Sevilla, Ángeles Varela.


Áreas temáticas (orientativas, no exhaustivas)

·  Concepciones de Dios en la literatura: religiones monoteístas, teísmos filosóficos.
·  Dios y movimientos literarios.
·  Relación entre Dios y mitologías.
·  Mística contemporánea.
·  Teísmo, agnosticismo y ateísmo.
·  Dios y dios(es).
·  Lo divino en textos musicalizados.
·  El anhelo de Dios. (NR)


Comunicaciones:­­­
·             Pueden presentarse comunicaciones cuyo tiempo máximo de exposición ha de ser de 30 minutos.
·     Las comunicaciones deben circunscribirse al tema del congreso: Dios en la literatura contemporánea (desde finales del siglo XVIII hasta la actualidad). Las comunicaciones pueden exponerse en cualquier lengua, pero el título y el resumen deben remitirse al comité organizador en español o inglés. Los comunicantes seleccionados que no hablen español o inglés deberán enviar antes del 31 de mayo de 2018 un resumen de su trabajo de una página de folio a un espacio, tamaño 12, letra times new roman.
·         La propuesta de comunicaciones (título y resumen) debe hacerse antes del 31 de marzo de 2018, enviando a congresodioslicon@gmail.com los siguientes datos: nombre, apellidos, universidad o centro de investigación (si es el caso), ciudad, país, título de la comunicación, resumen breve (máximo medio folio a un espacio, tamaño 12 letra times new roman).
·  El comité organizador publicará antes del 1 de junio de 2018 en http://diosenlaliteraturacontemporanea.blogspot.com.es/ el listado de comunicaciones admitidas.
·        Los comunicantes seleccionados deberán ingresar una cuota de 60 euros de inscripción en el congreso antes del 30 de junio de 2018 en la cuenta de la Fundación Fernando Rielo: BANKIA: ES40 2038 1006 61 6001451962. Al hacer el ingreso es necesario consignar el nombre, y los dos apellidos, y en el concepto escribir: Congreso 2017 y el DNI o documento correspondiente de la persona que se inscriba. 

·        
Aclaración sobre el tema del congreso

El tema del proyecto y del congreso es “Dios en la literatura contemporánea”. Ambos elementos: Dios y la literatura contemporánea deben estar presentes en todos los trabajos.

Hay cuestiones filosóficas y teológicas que pueden ser colindantes con Dios, pero que no son suficientes para este congreso. Conceptos como religión, mundo, yo, identidad, mal, ortodoxia, heterodoxia, catolicismo, Biblia, exégesis… pueden en mayor o menor medida estar relacionados con Dios, pero en una propuesta para este congreso debe quedar claro que, si se afrontan esas cuestiones, Dios va a ser abordado.

Por otra parte, no entendemos literatura en sentido lato: escritura, conjunto de libros, discurso… sino como una de las bellas artes. El ensayo también puede ser literatura, pero en este congreso, si se estudia un ensayo, ha de examinarse bajo la perspectiva de género literario.

No basta que esté presente uno de los dos elementos: Dios o la literatura. No se acepta un estudio sobre Dios desde una perspectiva filosófica o teológica, no literaria, ni el examen de una obra literaria de cuestiones filosóficas o teológicas donde no aparezca Dios como dramatis persona.

Si se analiza la ausencia de Dios en una determinada obra, esa ausencia debe ser significativa y deben estudiarse por tanto sus repercusiones.

Asistencia al congreso

La asistencia al congreso es libre hasta completar aforo.

Los asistentes que deseen un certificado de asistencia al congreso deberán abonar 30 euros. Para formalizar la inscripción debe escribirse un correo a congresodioslicon@gmail.com escribiendo en Asunto: Inscripción en el congreso, y en el mensaje: nombre y dos apellidos, NIF, y una copia adjuntada del pago.
El ingreso de los 30 euros ha de hacerse antes del 30 de junio de 2018 en la cuenta de la Fundación Fernando Rielo: BANKIA: ES40 2038 1006 61 6001451962. Al hacer el ingreso es necesario consignar el nombre, y los dos apellidos, y en el concepto escribir: Congreso 2017 y el DNI o documento correspondiente de la persona que se inscriba. 

LOS ALUMNOS DE LA UCLM QUE DESEEN PARTICIPAR EN EL CONGRESO Y OBTENER CRÉDITOS POR SU ASISTENCIA DEBERÁN DIRIGIRSE A LA SECRETARÍA DE LA FACULTAD DE HUMANIDADES DE TOLEDO DONDE PAGARÁN LA TASA CORRESPONDIENTE.

 Comité científico

Tomás Albaladejo, catedrático de Teoría de la literatura y Literatura comparada de la Universidad Autónoma de Madrid; Minerva Alganza, titular de Filología griega de la Universidad de Granada; Fernando Ariza, titular de Literatura de la Universidad San Pablo CEU;
Enrique Baena, catedrático de Teoría de la literatura y Literatura comparada de la Universidad de Málaga; Patrizia Botta, ordinaria de Literatura española de la Università degli Studi di Roma "La Sapienza"; Juan Bravo, catedrático de Filología francesa de la Universidad de Castilla-La Mancha; José Julio Cabanillas, poeta; José Manuel Cañas, Científico titular del CSIC;
Matilde Conde, Investigadora científica del CSIC; Jesús Cotta, filólogo, profesor, escritor; 
Francisco Crosas, titular de Literatura española de la Universidad de Castilla-La Mancha; 
Luis Alberto de Cuenca, profesor de investigación del CSIC y escritor; Laura Mariateresa Durante, ricercatore di lingua e cultura spagnola, Università di Napoli Federico II;
Marciano Escutia, contratado doctor de Filología inglesa de la Universidad Complutense;
Ángel Esteban, catedrático de Literatura hispanoamericana; Francisco Javier Fernández, director del Departamento de Estudios Hebreos y Arameos de la Universidad Complutense;
José María Forment, doctor en Humanidades y profesor de la Universitat Abat Oliva CEU;
Francisco García Jurado, catedrático de Filología latina de la Universidad Complutense;
Javier García Gibert, catedrático de Lengua y Literatura de Secundaria y profesor asociado en la Facultad de Filología de la Universidad de Valencia; Ángel Gómez, catedrático de Literatura española de la Universidad Complutense; Pilar González, profesora numeraria agregada a la Cátedra de Literatura Árabe Cristiana en la FLCC de la UESD; Carmen González, titular de Filología latina de la Universidad Autónoma de Madrid; María Fernanda Guevara-Riera, Dra. en Filosofía, Profesora-Investigadora a Tiempo Completo del Centro de Investigación de la Comunicación de la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela);
Germán Gullón, catedrático de Literatura española de la Universidad de Amsterdam; Felipe Hernández, catedrático de Filología griega de la Universidad Complutense;
Gabriel Insausti, titular de Literatura española de la Universidad de Navarra;
Marcin Kazmierczak, profesor agregado del Departamento de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universitat Abat Oliba CEU; Cristina Martín, titular de Filología latina de la Universidad Complutense; José Antonio Millán, catedrático de Filología francesa de la Universidad Complutense;José Manuel Mora-Fandos, doctor en Teoría de la literatura. Universidad Complutense; Rosa Navarro, catedrática de Literatura española de la Universidad de Barcelona; Javier de Navascués, catedrático de Literatura hispanoamericana de la Universidad de Navarra; Felipe Pedraza, catedrático de Literatura española de la Universidad de Castilla-La Mancha; David Pujante, catedrático de Teoría de la literatura y Literatura comparada de la Universidad de Valladolid; Concepción Reverte, catedrática de Literatura hispanoamericana de la Universidad de Cádiz; Pablo Rodríguez-Osorio, titular de Filología francesa de la Universidad de Castilla-La Mancha;  Ignacio Roldán, doctor en Literatura hispanoamericana y profesor de la Universidad Internacional de la Rioja; 
María del Carmen Ruiz de la Cierva, titular de Teoría de la literatura y Literatura comparada; 
María Asunción Sánchez Manzano, Universidad de León;
Santiago Sevilla, doctor en Estudios literarios y profesor de la Universidad Nebrija;
Jaime Siles, catedrático de Filología latina de la Universidad de Valencia; 
Angelo Valastro, profesor de Lenguas y Literaturas clásicas de la Universidad Pontificia Comillas; Ángeles Varela, titular de Literatura española de la Universidad San Pablo CEU.

Beatriz Villacañas, titular de Filología inglesa de la Universidad Complutense y escritora.

lunes, 22 de enero de 2018

PRESENTACIÓN DEL LIBRO 'TRÍPTICO'

  • 31ENERO
  •  
  •  de 19:00 a 20:00
  •  
  •  Gratis
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EL CENTRO

CENTRO COMERCIAL PRECIADOS-CALLAO

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EDIFICIO 2

 Dirección
Plaza de Callao, 2 28013 Madrid
 Teléfono
913 798 000

  CÓMO LLEGAR

En Metro
Sol (Líneas 1, 2 y 3) / Callao (Líneas 3 y 5)
En Tren
Sol (Líneas C-3 y C-4)
En Bus
Líneas 1-2-3-46-50-51-74-146

DESCRIPCIÓN

La poeta, escritora y doctora en Literatura Izara Batres es la autora de esta obra en verso.
La Sala Ámbito Cultural de nuestro centro de Callao (7ª Planta) será escenario el próximo 31 de enero a las 19:00 horas de la presentación del poemario 'Tríptico', un trabajo de Izara Batres galardonado con el XXXVI Premio Mundial Fernando Rielo de Poesía Mística.  Presenta Ascensión Escamilla y el acto contará con la participación de Manuel Galiana que recitará poemas del libro y de Alfredo Vicent que tocará la guitarra de 10 cuerdas.

En 'Tríptico', una obra de verso libre, Izara Batres verbaliza la transfiguración del dolor y el amor, para convertirla en cauce de conocimiento de Dios y de sí misma. El verso se pasea por los pliegues y avenidas del alma donde Dios habita manifestando su eternidad e infinitud cercanas, humanizadas, llenas de belleza y esplendor en el amor. La expresividad estética es tan intensa y profunda, aunque sutil y delicada, que el verbo se hace ritmo, cadencia y armonía, sin necesidad de recursos que puedan ser un muro de contención para la poesía.

Izara Batres es poeta, escritora y doctora en Literatura. Entre otros libros, ha publicado los poemarios 'Avenidas del tiempo' y 'El fuego hacia la luz' y la novela 'ENC o el sueño del pez luciérnaga'.

martes, 16 de enero de 2018

Homenaje a Gloria Fuertes

ACTO HOMENAJE A GLORIA FUERTES
UNA ESCRITORA DEL SIGLO XX PARA SER ENTENDIDA EN EL SIGLO XXI

·       Día:  miércoles 24 de enero a las 19,15 horas
·       Lugar: Teatro de Hermandades del Trabajo
·       Domicilio Social: Raimundo Lulio 3
·       Promueve:  Grupo Platero de Madrid
·        Presenta el Acto: Rosario Paniagua fundadora y miembro del Grupo Platero, Profesora de Literatura
·       Intervienen: Paloma Porpetta, presidenta de la Fundación Gloria Fuertes 
·       Jorge Sánchez Cascos, profesor de Literatura, realiza su tesis doctoral sobre Gloria Fuertes y miembro del Grupo Platero
·       Música: Cesar Garcia Rincón con la guitarra, interpretará temas relacionados con Gloria Fuertes.

ENTRADA LIBRE HASTA COMPLETAR AFORO




sábado, 13 de enero de 2018

El desacuerdo entre signo y cosa designada es una ley de la lírica moderna, lo mismo que del arte moderno.

Hugo Friedrich: La estructura de la lírica moderna, Seix Barral, Barceloba 1974:

Interioridad neutral en lugar de sentimientos, fantasía en lugar de realidad, mundo fragmentario en lugar de mundo unitario, fusión de lo heterogéneo, caos, fascinación por medio de la oscuridad y de la magia del lenguaje, pero también un operar frío análogo al regulado por la matemática, que convierte lo cotidiano en extraño: esta es exactamente la estructura dentro de la que se colocarán la teoría poética de Baudelaire, la lírica de Rimbaud, de Mallarmé y de los poetas actuales.

 (…)

En 1859 Baudelaire escribía: “El romanticismo es una bendición celestial o diabólica a la que debemos estigmas eternos.” Esta frase traduce con toda exactitud el hecho de que el romanticismo, incluso cuando muere, deja impresos sus estigmas en sus herederos. Éstos se rebelan contra él precisamente porque sienten su influjo. La poesía moderna es romanticismo desromantizado.
La amargura, el sabor a ceniza, la desolación, son experiencias fundamentales forzadas, pero al mismo tiempo cultivadas por el romántico. Para la antigüedad clásica y para toda la cultura que de ella deriva hasta el siglo xviii la alegría era el supremo valor espiritual que indicaba que el sabio o el creyente, el caballero, el cortesano, el hombre culto perteneciente a la “élite” social, habían alcanzado la perfección. El dolor, en cambio, a menos que fuera transitorio, era considerado como un valor negativo y, por los teólogos, como un pecado. A partir de las expresiones de congoja prerrománticas, empero, la situación se invirtió. La alegría y la serenidad desaparecieron de la literatura y en su lugar aparecieron la melancolía y el dolor cósmico. Éstos no requerían ningún factor que los provocara, sino que se alimentaban de sí mismos y se convirtieron en los atributos de la nobleza de alma. El romántico Chateaubriand descubre la melancolía sin objeto, erige la “ciencia del dolor y de la angustia” en meta de todas las artes y entiende que el desgarramiento del alma es una bendición del cristianismo.

(…)

Ya no es posible olvidar, como en los poetas anteriores, la manera de decir en aras de lo que se dice. El desacuerdo entre signo y cosa designada es una ley de la lírica moderna, lo mismo que del arte moderno.


lunes, 1 de enero de 2018

Cuán perjudicial fue, no ya para Hölderlin, sino para todos los poetas alemanes, el encontrarse con Kant y con su metafísica

Fuente: Stefan Zweig: La lucha contra el demonio.

ENCUENTRO PELIGROSO

Lo primero que hace Hölderlin, cuando se decide a vivir en libertad, es pensar en lo heroico de la vida, que es el impulso hacia lo grande. Sin embargo, antes de querer descubrir ese pensamiento heroico dentro de su propio pecho, quiere ver a «los espíritus grandes», a los poetas, quiere ver las cumbres sagradas. No es, pues, la casualidad lo que le lleva a Weimar; no, allí están Goethe y Schiller, allí está Fichte, y alrededor de éstos, como satélites brillantes, están Wieland, Herder, Jean Paul, los Schlegel, es decir, todo el firmamento espiritual de Alemania. Su espíritu poético, que odia lo que no es poesía, anhela vivir en ese círculo elevado y respirar esa atmósfera espiritual. Aquí espera gustar del divino néctar del espíritu antiguo, a fin de ensayar así sus fuerzas en esta ágora, en este coliseo de lucha poética. Pero antes, el joven Hölderlin quiere prepararse para esas lides, pues el poeta no se siente digno, intelectualmente hablando, por su pensamiento y por su cultura, de sentarse junto a Goethe, cuyo espíritu abraza el universo, o junto a Schiller, espíritu de coloso que se agita en formidables abstracciones. Por este motivo,

incurre en el eterno error de los alemanes, que es quererse formar de un modo sistemático; quiere cultivarse y emprende estudios filosóficos.

Lo mismo que Kleist, fuerza su naturaleza, que es toda espontaneidad, trata de hacer la anatomía de ese cielo que le llena de felicidad y quiere someter sus proyectos poéticos a las doctrinas filosóficas. Nunca, en mi opinión, se ha dicho con toda crudeza cuán perjudicial fue, no ya para Hölderlin, sino para todos los poetas alemanes, el encontrarse con Kant y con su metafísica. 
La historia de la literatura podrá encontrar digno de alabanza que los poetas de entonces llevasen a su círculo poético la ideología de Kant, pero todo espíritu libre debe reconocer los daños incalculables derivados de esa invasión de ideas dogmáticas en el reino de la poesía. Soy de la firme opinión de que la influencia de Kant limitó en extremo la producción poética de la época clásica, producción que se dejó influir mucho por la maestría constructiva de sus pensamientos. Kant perjudicó en extremo la expresión sensual, la euforia de la poesía, el libre curso de la imaginación, al quererlas llevar hacia un criticismo estético. Esterilizó las facultades puramente poéticas de todo aquel que abrazó sus teorías.

¿Y cómo podía ser de otro modo? Un ser todo cerebro, todo fría razón, ¿cómo podría ese hombre, que no conoció mujer ni salió de su provincia, ese hombre que era como un delicado mecanismo de relojería inflexible en su regularidad, ese hombre que se encadenó así a su vida cuarenta, cincuenta y hasta sesenta años; ese hombre desprovisto de espontaneidad, sujeto a un sistema rígido, pues su genio era sólo constructivismo fanático; cómo podría ese hombre, repito, ser jamás útil a un poeta, a un poeta que vive sólo por sus sentidos, que se eleva por su inspiración y a quien la pasión arrastra siempre a la inconsciencia?

La influencia de Kant apartó a los clásicos de su pasión más magnífica, más poética, que tenía toda la fuerza y el colorido del Renacimiento, y los llevó insensiblemente a un nuevo humanismo: a una poesía de eruditos. Por último, ¿no ha sido para la poesía alemana una gran pérdida el que Schiller, el más formidable plasmador de figuras poéticas, se preocupe y se torture buscando dividir la poesía en dos categorías, la poesía ingenua y la poesía sentimental, y que Goethe diserte con los hermanos Schlegel acerca de los clásicos y los románticos?

El exceso de luz de la filosofía debilita a los poetas, aunque ellos no se den cuenta, porque esa luz es fría y surge de este espíritu sistemático que cristaliza según leyes fijas; 

precisamente cuando Hölderlin llegó a Weimar, Schiller ha perdido ya aquella su primera borrachera de inspiración y Goethe (cuya sana naturaleza ha reaccionado siempre a toda metafísica sistemática) se dedica con todo interés a la ciencia. La correspondencia entre Goethe y Schiller nos demuestra muy claramente en qué esferas de acción se agitaban entonces sus pensamientos; esas cartas son magníficos documentos, son una magnífica concepción del universo, pero son racionalistas; parecen más bien la correspondencia de filósofos o de profesores de estética que confesiones poéticas. La poesía está, cuando Hölderlin entra en aquellos círculos, desplazada de su centro por la constelación de Kant y ha sido relegada a la periferia. Ha empezado una época de humanismo clásico. Sólo que, por fatal contraste con Italia, los espíritus más fuertes de la época no se han refugiado, como Dante, Petrarca o Boccaccio, en la poesía al huir del mundo helado de la erudición; al contrario,

Goethe y Schiller han dejado el divino mundo creador para refugiarse en la frialdad de la ciencia y de la estética. 

¡Ay, nunca más han de volver ya aquellos años divinos! Y los jóvenes que tienen a esas grandes figuras como maestros sufren la fatal locura de la formación filosófica. Y así Novalis, de espíritu angélicamente abstracto, y Kleist, todo impulso, ambos, a pesar de su naturaleza que repele todo espíritu positivo como el de Kant y su escuela, se dejan llevar a la deriva, llenos de duda, hacia este elemento hostil. Hasta Hölderlin, todo inspiración, que aborrece lo sistemático; indómito, abstracto, rebelde por propia voluntad, fuerza su naturaleza y se aferra a los análisis filosóficos, creyéndose además obligado a hablar en la jerga esteticofilosófica dominante, y todas sus cartas de los tiempos de Jena están atiborradas de sosas interpretaciones de conceptos y de esfuerzos por filosofar, cosas muy contrarias al anhelo infinito que le llenaba. Pues Hölderlin es precisamente un espíritu ilógico, no intelectual; sus pensamientos, grandiosos como relámpagos de genio, no son articulables; se resisten a toda combinación, a todo sistema. Lo que él dice del espíritu creador marca bien sus límites:

Sólo reconozco lo que florece naturalmente; lo meditado, ya no lo reconozco.

Este espíritu no puede expresar más que el anhelo de llegar, pero no puede elaborar esquemas o conceptos. Las ideas de Hölderlin son aerolitos —piedras del cielo y no de cantera terrestre—, y por eso no pueden ser alisadas y colocadas disciplinadamente para formar un muro, es decir, un sistema, pues

todo sistema es siempre un muro. 

Esas piedras quedan en la misma forma en que caen, no necesitan ser desbastadas ni sufrir variación alguna. Lo que una vez dijo Goethe refiriéndose a Byron, se le puede aplicar mil veces mejor a Hölderlin: «Cuando raciocina es un niño; sólo es grande cuando hace poesía.» Pero ese niño se sienta en el banco de la escuela de Fichte y de Kant y se asfixia, desesperado, en las doctrinas que oye, de forma que hasta Schiller le ha de advertir un día: «Huya usted siempre que pueda de las materias filosóficas; son las más ingratas… Permanezca más bien cerca del mundo sensible; así no se expondrá a perder el entusiasmo.» Ha de pasar bastante tiempo antes de que Hölderlin vea el peligro a que se expone en el laberinto de la lógica. Pero una disminución en sus producciones, como un exacto barómetro, le advierte un día que él, todo alas, ha caído en una atmósfera que lo asfixia, y entonces sí, dándose cuenta, rechaza toda la filosofía sistemática: «He ignorado durante algún tiempo por qué el estudio de la filosofía, que suele producir tantas satisfacciones y que compensa esa dedicación con la serenidad, me hacía sentir inquieto y exaltado, y tanta más intranquilidad me producía cuanto más me concentraba en ella. Ahora ya veo que si esto sucedía es porque me alejaba de mí mismo, de mi propia naturaleza.» Por primera vez descubre la fuerza de su vocación poética, que celosamente no le permite entregarse a la vida material. Su naturaleza le exigía situarse entre el mundo superior y el inferior. No podía encontrar el reposo ni en lo abstracto ni en la realidad concreta. Así engaña la filosofía a su abnegado discípulo; inspira, en su espíritu lleno de dudas, más dudas todavía, y no le hace aumentar la certeza, como él habría esperado. Pero su segunda decepción, más peligrosa que la primera, viene de los poetas. Desde lejos, se le aparecían como mensajeros de lo sobrenatural, sacerdotes que dirigían su corazón hacia Dios; deseaba poder elevar su espíritu a través de ellos, de Goethe y aún más de Schiller, a quien había leído noches enteras en el Seminario de Tubinga y cuyo Don Carlos había sido como la «nube encantadora de su juventud». Esperaba que le darían, a su propia inseguridad, aquello que transfigura la vida, es decir, el impulso hacia el infinito, la elevada fogosidad. Pero aquí empieza

el eterno error de la segunda y tercera generaciones, y que consiste en querer seguir a sus maestros; olvidan los jóvenes que el tiempo resbala sobre las obras perfectas como sobre el mármol, sin dañarlas, pero que no pasa así con los hombres, aunque sean poetas; las obras perduran, pero el hombre envejece.

Schiller es ya consejero; Goethe es consejero privado; Herder, consejero municipal, y Fichte, profesor de universidad. Sus intereses ya no están en la producción poética, sino en los problemas de la poesía; la diferencia es clara. Todos están ligados a su obra, han anclado en la vida y nada hay tan ajeno a un hombre, nada tan fácil de olvidar, como su propia juventud; así, el paso de los años determina la incomprensión: Hölderlin esperaba de ellos entusiasmo, y ellos le enseñaron moderación; él ansiaba inflamarse a su lado, y ellos sólo lo bañan con una ligera luz; junto a ellos quería una vida libre, una existencia espiritual, y ellos se esfuerzan por buscarle una buena colocación burguesa. Él iba a buscar, junto a ellos, ánimos para la lucha monstruosa que le marca su destino, y ellos (con la mejor intención) le aconsejan una paz honrosa. Él iba a inflamarse, y ellos tratan de apagarlo; así, a pesar de todas las afinidades intelectuales, a pesar de sus simpatías, la sangre ardiente de Hölderlin, frente a la sangre ya templada de ellos, da lugar a la mala inteligencia.