Seguidores

viernes, 15 de febrero de 2019

¿Quieres participar en el proyecto 
de investigación 
"Dios en la literatura contemporánea"? 
Escribe a revistaslovo@gmail.com

Opciones de participación: 
  • Escribir entradas en el blog
  • Contribuir a publicaciones
  • Participación en foros y congresos
  • Otras que propongas


viernes, 2 de febrero de 2018

I Congreso: Dios en la literatura contemporánea

El proyecto de investigación y de creación literaria “Dios en la literatura contemporánea” organiza el primero de sus congresos, que se celebrarán anualmente. El congreso está dirigido a estudiosos de cualquier área y desde las más variadas perspectivas y metodologías siempre que se atengan al tema general. En el congreso  tienen cabida el ensayo y la creación literaria.

Fecha: 19-20 de octubre de 2017

Comité organizador: Antonio Barnés, Izara Batres, Francisco J. Palenzuela.

Comité científico


Miguel Alarcos, contratado doctor de Filología latina de la Universidad de Oviedo;
Minerva Alganza, titular de Filología griega de la Universidad de Granada; 
Fernando Ariza, titular de Literatura de la Universidad San Pablo CEU;
Enrique Baena, catedrático de Teoría de la literatura y Literatura comparada de la Universidad de Málaga;
Patrizia Botta, ordinaria de Literatura española de la Università degli Studi di Roma "La Sapienza"; 
Juan Bravo, catedrático de Filología francesa de la Universidad de Castilla-La Mancha; 
José Julio Cabanillas, poeta; 
José Manuel Cañas, Científico titular del CSIC;
Matilde Conde, Investigadora científica del CSIC;.
Jesús Cotta, filólogo, profesor, escritor; 
Francisco Crosas, titular de Literatura española de la Universidad de Castilla-La Mancha; 
Luis Alberto de Cuenca, profesor de investigación del CSIC y escritor; 
Laura Mariateresa Durante, ricercatore di lingua e cultura spagnola, Università di Napoli Federico II;
Marciano Escutia, contratado doctor de Filología inglesa de la Universidad Complutense;
Ángel Esteban, catedrático de Literatura hispanoamericana;
Francisco Javier Fernández, director del Departamento de Estudios Hebreos y Arameos de la Universidad Complutense;
José María Forment, doctor en Humanidades y profesor de la Universitat Abat Oliva CEU;
Francisco García Jurado, catedrático de Filología latina de la Universidad Complutense;
Javier García Gibert, catedrático de Lengua y Literatura de Secundaria y profesor asociado en la Facultad de Filología de la Universidad de Valencia; 
Ángel Gómez, catedrático de Literatura española de la Universidad Complutense; 
Pilar González, profesora numeraria agregada a la Cátedra de Literatura Árabe Cristiana en la FLCC de la UESD; 
Carmen González, titular de Filología latina de la Universidad Autónoma de Madrid; 
María Fernanda Guevara-Riera, Dra. en Filosofía, Profesora-Investigadora a Tiempo Completo del Centro de Investigación de la Comunicación de la Universidad Católica Andrés Bello (Caracas, Venezuela);
Germán Gullón, catedrático de Literatura española de la Universidad de Amsterdam; Felipe Hernández, catedrático de Filología griega de la Universidad Complutense;
Gabriel Insausti, titular de Literatura española de la Universidad de Navarra;
Marcin Kazmierczak, profesor agregado del Departamento de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universitat Abat Oliba CEU;
 Cristina Martín, titular de Filología latina de la Universidad Complutense; 
José Antonio Millán, catedrático de Filología francesa de la Universidad Complutense; 
Rosa Navarro, catedrática de Literatura española de la Universidad de Barcelona; 
Javier de Navascués, catedrático de Literatura hispanoamericana de la Universidad de Navarra; 
Felipe Pedraza, catedrático de Literatura española de la Universidad de Castilla-La Mancha;
David Pujante, catedrático de Teoría de la literatura y Literatura comparada de la Universidad de Valladolid;
Concepción Reverte, catedrática de Literatura hispanoamericana de la Universidad de Cádiz;
Pablo Rodríguez-Osorio, titular de Filología francesa de la Universidad de Castilla-La Mancha;
Ignacio Roldán, doctor en Literatura hispanoamericana y profesor de la Universidad Internacional de la Rioja; 
María del Carmen Ruiz de la Cierva, titular de Teoría de la literatura y Literatura comparada; 
María Asunción Sánchez Manzano, Universidad de León;
Santiago Sevilla, doctor en Estudios literarios y profesor de la Universidad Nebrija;
Jaime Siles, catedrático de Filología latina de la Universidad de Valencia; 
Angelo Valastro, profesor de Lenguas y Literaturas clásicas de la Universidad Pontificia Comillas;
Ángeles Varela, titular de Literatura española de la Universidad San Pablo CEU.
Beatriz Villacañas, titular de Filología inglesa de la Universidad Complutense y escritora.




Ponencias confirmadas:

Ponencia inaugural: Izara Batres: "Sublimación del dolor y comprensión de Dios a través de la poesía".
Antonio Barnés: “Lo divino en la poesía de Borges”.
Juana Sánchez-Gey: “Los proverbios de Fernando Rielo y la presencia de Dios”.
Jaime Siles: "Sobre un soneto religioso y taurino de Gerardo Diego".
Gabriel Insausti: "Los poemas navideños de Joseph Brodshy".
María del Carmen Ruiz de la Cierva: "La fe en la obra de Chesterton: asombro y gratitud".
Francisco García Jurado: "Joan Perucho y la dama Egeria: Dios, la belleza y el misterio del mundo".
Miguel Alarcos: "Dios como presencia o como trasfondo en el Cántico poético de Jorge Guillén".
Angelo Valastro: “A veces Dios mata a los amantes”: la lírica de Alda Merini.
Emilio Domínguez: "Roy Campbell, the road to God of a literary nomad".
Beatriz Villacañas: "Cuando el Amor se oculta y se revela: Dios en la poesía de Juan Antonio Villacañas".
Ángeles Varela: "La mujer nueva y la nueva Carmen Laforet".
Fernando Ariza:"God in the Backyard: Natural Elements in the Religious Poetry of Emily Dikinson".
Santiago Sevilla: "La realidad virtual y la creencia en la trascendencia en Philip K. Dick".
José María Forment: "Dios en dos novelas de Alarcón: El escándalo y El niño de la bola".
Ignacio Roldán: "...porque por fin, Amado Mío, / te has entregado para siempre en mí". La locura del amor divino en la poesía de José Luis Appleyard.
María Fernanda Guevara-Riera: "El misterio de la Navidad en Barioná, hijo del trueno de Jean-Paul Sartre".
Javier García Gibert: "El 'sembrador de estrellas' que soñó Antonio Machado". Adrián J. Saez: "Preguntas a la Diosa blanca: fe y religión en la poesía de Luis Alberto de Cuenca". Federica Bergamino: "Dostoevsky: Dios y la mediación humana". Alexandra Bazhenova-Sorokina: "Iconoclasia en la obra de Alan Moore y Philip Pullman: Dios cruel o impotente". Isabel Díez: "Revelaciones líricas (Epístolas)". Francisco J. Palenzuela: "Simbolismo y nostalgia de Dios en El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry". Ponencia de clausura: José María López Sevillano: "Dios en la poesía de Fernando Rielo".



Áreas temáticas (orientativas, no exhaustivas)

·  Concepciones de Dios en la literatura: religiones monoteístas, teísmos filosóficos.
·  Dios y movimientos literarios.
·  Relación entre Dios y mitologías.
·  Mística contemporánea.
·  Teísmo, agnosticismo y ateísmo.
·  Dios y dios(es).
·  Lo divino en textos musicalizados.

Comunicaciones:­­­
·        Pueden presentarse comunicaciones que tengan una duración máxima de 15 minutos.
·        Las comunicaciones deben circunscribirse al tema del congreso: Dios en la literatura contemporánea, en todas las lenguas, desde finales del siglo XVIII hasta la actualidad.
·        Las comunicaciones pueden exponerse en cualquier lengua, pero el título y el resumen deben remitirse al comité organizador en español o inglés. Los comunicantes seleccionados que no hablen español o inglés deberán enviar antes del 30 de septiembre un resumen de su trabajo de una página de folio a un espacio, tamaño 12, letra times new roman.
·        La propuesta de comunicaciones (título y resumen) debe hacerse antes del 30 de junio de 2017, enviando a congresodioslicon@gmail.com los siguientes datos: nombre, apellidos, universidad o centro de investigación (si es el caso), ciudad, país, título de la comunicación, resumen breve (máximo medio folio a un espacio, tamaño 12 letra times  new roman).
·        El comité organizador publicará antes del 15 de julio de 2017 en http://diosenlaliteraturacontemporanea.blogspot.com.es/ el listado de comunicaciones admitidas.
·        Los comunicantes seleccionados deberán ingresar una cuota de 30 euros de inscripción en el congreso antes del 30 de septiembre de 2017 en la cuenta corriente que se publicará en la citada página.
·        A lo largo del mes de septiembre se hará público el programa del congreso. 






lunes, 15 de enero de 2018

"Un proyecto con grandes perspectivas"


En declaraciones a los medios de comunicación, Antonio Barnés, profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha e investigador principal del proyecto "Dios en la literatura contemporánea" ha asegurado que esta línea de trabajo tiene grandes perspectivas. El proyecto está abierto a cualquier persona que quiera colaborar y prevé plasmarse en publicaciones, congresos y otras iniciativas.
Tras estudiar cuestiones de mitología y religión en el mundo grecolatino, plasmado por ejemplo en un artículo reciente en la revista Polis sobre la diosa Felicitas, y tras diversos estudios sobre Cervantes y otros aspectos del Siglo de Oro, Antonio Barnés ha decidido sumergirse en la presencia de Dios en la literatura contemporánea. “Es un objetivo muy amplio, subraya, pero conforme vayamos avanzando iremos acotando parcelas e intereses”. A pesar de que filósofos como Kant reconocen que Dios, el hombre y el mundo son los grandes temas de la filosofía, las investigaciones de humanidades adolecen a menudo de una hiperespecialización. 

“El influjo del positivismo y de la metodología de las ciencias exactas y experimentales, explica Barnés, no ha sido beneficioso. Lo fragmentario inunda los estudios de Humanidades, pese a que, precisamente, las ciencias humanas tienen como fin integrar y dotar de sentido al mundo”.

Barnés ha publicado ya algunos vídeos desarrollando la presencia de Dios en poemarios como las Rimas de Bécquer, Campos de Castilla de Antonio Machado o Cantos de vida y esperanza de Rubén Darío. “Es interesante comprobar, señala Barnés, que el Dios de estos poetas no es el motor inmóvil de los filósofos ni el arquitecto del universo de los deístas. Es el Dios cristiano, un Dios personal, cercano, con el que puede dialogarse, que nos mira y escucha, y que en Cristo nos habla con nuestro propio lenguaje”. Barnés ha puesto de manifiesto cómo Antonio Machado anhela dialogar con Dios, ve las dificultades para relacionarse con Él, pero, casi sin darse cuenta, habla con Dios desde el corazón, y llega a escribir poemas que recuerdan a los salmos. 

“En Antonio Machado se ve el conflicto entre un alma tocada por la gracia y un pensamiento hostil a la religión por la mediación de filósofos de la sospecha”.

En Rubén Darío, Barnés ve a un poeta fascinado por la mitología grecolatina, que, al mismo tiempo, expresa una fuerte fe en el Dios de los cristianos. “Pese a lo que pueda verse en la distancia, el Rubén Darío de Cantos de vida y esperanza, se muestra muy sincero. Para Darío, ni los mitos grecolatinos ni el Dios bíblico son letra muerta, recurso literario. Su relación con unos y otros es viva, existencial, sin que se pueda hablar, en mi opinión, de un sincretismo”.
Desde la misma Antigüedad los mitos grecolatinos han sido empleados por los poetas para expresar todo tipo de ideas, deseos y emociones, y para mostrar su pericia en la recreación. “Pero la fuerza simbólica de los mitos es muy fuerte, de modo que no son solo recurso literario”. En la literatura europea hay que distinguir la mitología grecolatina, omnipresente, y las referencias a Dios, “que suele expresar con intensidad el alma del poeta y su posición ante la fe, el amor, el dolor o la muerte”, dice Barnés.
La Edad Contemporánea se ha construido en buena medida a espaldas de la fe cristiana, siguiendo unos presupuestos racionalistas, empiristas o idealistas, negadores a menudo de la metafísica, el puente entre la fe y la razón. “Pero los poetas desde el Romanticismo recuperan en cierta medida el papel de vates que poseían en el mundo antiguo. Hablan con más libertad, y no tienen por qué sujetarse a sistemas de pensamiento constreñidos a un ámbito de inmanencia”, dice Barnés, quien asegura que 

La palabra es de suyo trascendente, pues es un sentido audible  o dibujable que, sin embargo, no está constreñido por esos continentes físicos

El proyecto “Dios en la literatura contemporánea” que expone ya algunos resultados en el blog http://diosenlaliteraturacontemporanea.blogspot.com.es/ no pretende centrarse solo en la poesía, sino extenderse a todos los géneros literarios. “Hemos empezado por la poesía porque quizás en ella el yo del poeta expresa con mayor sinceridad sus creencias, deseos y sentimientos. Pero 

No vamos a hacer una hermenéutica extrafilológica. Vamos a centrarnos en lo que dicen o no dicen los escritores, sin tratar de llegar mucho más lejos de sus propias palabras

concluye Barnés.
Todas las personas que quieran participar en el proyecto tienen un correo de contacto: revistaslovo@gmail.com


miércoles, 21 de junio de 2017

El congreso nace con vocación internacional

A fecha de 20 de junio de 2017 y diez días antes del cierre del plazo para propuestas de ponencias y comunicaciones, el I Congreso "Dios en la literatura contemporánea", patrocinado por la Fundación Fernando Rielo muestra una clara proyección internacional.
Por lo que respecta al Comité científico, hay que señalar que está compuesto por 43 personas de 26 instituciones diferentes (18 públicas y 8 privadas), pertenecientes a cuatro países distintos y a un total de 14 áreas de investigación. Los miembros de este comité están participando activamente en la promoción del congreso, como se ha visualizado en la primera mesa redonda informativa en la Asociación Zayas de Madrid.
El número de ponencias a la citada fecha es de 21; los ponentes pertenecen a tres nacionalidades y trabajan en universidades de tres países.
Pero la mayor internacionalidad se encuentra en los autores estudiados, pues son 20 de nueve nacionalidades distintas.
Ya, con pleno derecho, el congreso puede calificarse de internacional.



sábado, 17 de junio de 2017

Dos mesas redondas

El comité organizador del I Congreso “Dios en la literatura contemporánea”
le invita a participar en el Congreso (19-20 de octubre) y en otras actividades en torno a este foro, como son:

Mesa redonda en la Asociación Cultural Zayas el próximo martes 20 de junio a las 19 horas, donde participarán Antonio Barnés, Carmen González, Francisco J. Palenzuela, Ignacio Roldán y Angelo Valastro.

Mesa redonda en La Cacharrería del Ateneo de Madrid el próximo jueves 13 de julio, donde participarán Antonio Barnés, Izara Batres, Francisco J. Palenzuela y Juana Sánchez-Gey.


lunes, 5 de junio de 2017

...mientras oraba a su dios tiburón para que la protegiera de los tiburones...

Autor: Jack London (San Francisco, 1876-Glen Ellen, 1916).


 
La casa de Mapuhi es un relato de Jack London incluido por Borges en su selección de libros titulada La Biblioteca de Babel. Mapuhi es un hombre pobre, bueno, pero poco espabilado.
Vive con su familia en una isla del Pacífico, y sueña con una casa. "Mapuhi encontró una perla. ¡Y qué perla!", escribe London. Pero "Mapuhi es un tonto y te la dará por poco dinero". Es estafado y se queda sin la perla. "Mapuhi se cruzó de brazos entristecido y se sentó con la cabeza gacha. Le habían robado su perla. En lugar de la casa, había pagado una deuda. No tenía nada que reemplazara a la perla". Su sueño y el de su familia de construirse una casa se desvanece.

Pero entonces, ocurre lo inesperado, un huracán enbravece el mar y el océano desola la isla. Aquí se produce el relato épico de la salvación de Nauri. "Mientras tanto, Nauri, separada de su familia por el huracán, había sido arrastrada lejos a una aventura solitaria. Aferrada a un tosco tablón que la lastimaba y se le clavaba en la carne, había sido arrojada lejos del atolón y llevada por el mar. Aquí, bajo los golpes de olas altas como montañas, había perdido el tablón. Era una anciana de casi sesenta años; pero había nacido en las Paumotus y en toda su vida no se había alejado del mar. Mientras nadaba en la oscuridad, sofocada, asfixiada, luchando por un poco de aire, un coco la había golpeado con violencia en un hombro. En un instante había formulado un plan y se había aferrado al coco. Durante la hora siguiente, había capturado siete cocos. Atados juntos, formaron una boya salvavidas que le había conservado la vida, aunque al mismo tiempo amenazaba convertirla en gelatina. Era una mujer gorda y se magullaba con facilidad; pero tenía experiencia en huracanes, y mientras oraba a su dios tiburón para que la protegiera de los tiburones, esperó que el viento cesara. Pero a las tres estaba en tal estado de aturdimiento que no se daba cuenta de nada. Tampoco se dio cuenta cuando a las seis se había instalado la calma chicha. Recién recobró la conciencia cuando las olas la arrojaron en la arena. Se abrió camino con las manos y los pies ensangrentados, en carne viva, y manoteó en el agua hasta que quedó lejos del alcance de las olas. ... Pero después de un rato se sentó lentamente y observó el cadáver con atención. Una ola desmesuradamente grande lo había arrojado lejos del alcance de las olas menores. Sí, tenía razón, ese pelo colorado sólo podía pertenecer a un hombre en las Paumotus. Era Levy, el judío alemán, el hombre que había comprado la perla y se la había llevado en el Hira. Bueno, una cosa resultaba evidente: el Hira se había perdido. El dios de los pescadores y de los ladrones había traicionado al comprador de la perla. Se arrastró hasta el muerto. Tenía la camisa arrancada y se le veía el cinturón de cuero con el dinero. Conteniendo la respiración, luchó para desprenderle la hebilla. Cedió más fácilmente de lo que había esperado, y se arrastró de prisa por la arena, llevando el cinturón tras de sí. Uno tras otro soltó los bolsillos del cinturón, y los encontró vacíos. ¿Dónde podía haberla puesto? La encontró en el último bolsillo, la primera y única perla que había comprado en el viaje. Se arrastró unos pocos metros, para huir de la pestilencia del cinturón y examinó la perla, era la que Mapuhi había encontrado, la que Toriki le había robado. La sopesó en la mano y la hizo rodar acariciadoramente en la palma.

No vio en ella ninguna belleza intrínseca. Lo que vio fue la casa que Mapuhi, Tefara y ella habían construido tan cuidadosamente en la imaginación. Cada vez que miraba la perla veía la casa con todos sus detalles, incluyendo el reloj octogonal colgando de la pared. Era un motivo para vivir. Cortó una tira de su propio ahu y ató la perla firmemente en torno a su cuello. Después fue a la playa, jadeando y gimiendo, pero buscando cocos con resolución. Muy pronto encontró uno y, mirando alrededor, un segundo. Quebró uno, se bebió el agua, que tenía gusto a moho, y se comió hasta la última partícula de la carne. Un poco después encontró una piragua averiada. Le faltaba el tangón, pero la vieja estaba llena de esperanzas y lo encontró antes de que terminara el día. La perla era un talismán. Cada hallazgo era un augurio. Al atardecer vio una caja de madera que flotaba en el agua. Cuando la arrastró hasta la playa notó que su contenido hacía mido, y encontró adentro diez latas de salmón. Abrió una martillándola contra la canoa. Cuando hubo practicado un pequeño orificio, sacó el aceite. Después de eso dedicó varias horas a extraer el salmón, martillando y arrancando un bocado por vez.

La injusticia inicial que arrebató a Mapuhi la perla queda restablecida por la fuerza de la naturaleza (huracán), la lucha por la vida de la anciana Nauri y un dios tiburón, el dios de los pescadores y el dios de los ladrones.

Antonio Barnés

jueves, 1 de junio de 2017

Primera mesa redonda




Mesa Redonda

Dios en la literatura contemporánea

conferencia gratuita madrid

El proyecto de investigación “Dios en la literatura contemporánea” ha organizado en Madrid su primer congreso, en octubre próximo, con el apoyo de 40 profesores y escritores, y la propuesta de quince ponencias. Esta mesa redonda ofrece variadas perspectivas sobre el tema del congreso.


Impartida por:
Antonio Barnés. Doctor en Filología. Profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha. Especialista en Tradición clásica y Literatura comparada.
Angelo Valastro. Profesor de Lenguas y Culturas Clásicas y Director de la Universidad de Mayores de la Universidad Pontificia de Comillas.
Carmen González. Profesora Titular de Filología Latina de la Universidad Autónoma de Madrid. Teatróloga de la Asociación de Directores de Escena, miembro del Instituto del Teatro de Madrid y de la International Association of Theatre Critics.
Francisco J. Palenzuela. Licenciado en Filología Francesa por la Universidad Complutense. Investigador en el campo de la Filosofía de la Religión y de las relaciones entre la Religión, la Literatura y las Artes Plásticas.
Ignacio Roldán. Doctor en Literatura Hispanoamericana por la Universidad de Navarra. Profesor de la UNIR. Director de talleres literarios.


Entrada libre hasta completar aforo


lunes, 29 de mayo de 2017

"En la plaza" de Jacques Brel





EN LA PLAZA
En la plaza calentada por el sol
una chica se ha puesto a bailar;
da vueltas y vueltas, parecida
a las bailarinas de las cajas de música.
En la ciudad hace demasiado calor,
hombres y mujeres están amodorrados
y miran por la ventana
a esa chica que baila a mediodía.
Del mismo modo algunos días aparece
una llama ante nuestros ojos;
en la iglesia donde yo iba
se la llamaba el Buen Dios;
el enamorado la llama amor;
el mendigo, la caridad;
el sol la llama el día
y el hombre bueno, la bondad.
En la plaza vibrante de aire cálido,
donde no hay ni siquiera un perro,
ondulante como una caña
la muchacha brinca, va y viene.
Ni guitarra ni pandereta
para acompañar su danza;
ella da palmas
para marcarse el ritmo.
Del mismo modo algunos días aparece
una llama ante nuestros ojos;
en la iglesia donde yo iba
se la llamaba el Buen Dios;
el enamorado la llama amor;
el mendigo, la caridad;
el sol la llama el día
y el hombre bueno, la bondad.
En la plaza, donde todo está en calma,
una chica se ha puesto a cantar
y su canto planea sobre la ciudad,
himno de amor y de bondad.
Pero en la ciudad hace demasiado calor
y para no escuchar su canto
los hombres cierran sus ventanas,
como una puerta entre muertos y vivos.
Del mismo modo algunos días aparece
una llama ante nuestros ojos;
pero nunca queremos
dejar lucir su resplandor;
nos tapamos los oídos
y nos velamos los ojos,
no nos gustan los sueños
de nuestro corazón, ya viejo.
En la plaza un perro aúlla todavía,
pues la chica se ha marchado,
y como el perro que aúlla a la muerte
lloran los hombres su destino.
Traducción de Fermín Cabal, tomada de Jacques Brel; Ed. Júcar, Madrid, 1976, pp. 67-69.
COMENTARIO
Hay canciones cuyas letras tienen verdadera altura poética. Seguramente, pocos dudarán de que ésta es una de ellas.
“Del mismo modo algunos días aparece/una llama ante nuestros ojos;/en la iglesia donde yo iba/se la llamaba el Buen Dios...” ¿Es Dios una llama que aparece ante nuestros ojos algunos días? En todo caso, ésta es una de las maneras de representar las teofanías de más larga tradición; en la Biblia encontramos ejemplos en pasajes fundamentales (la zarza ardiente que vio Moisés cuando pastoreaba el rebaño de su suegro, las “lenguas de fuego” de Pentecostés), y también en la literatura mística de todos los tiempos (uno de los más conocidos, la Llama de amor viva de San Juan de la Cruz).
                Pero lo más interesante que nos ofrece la letra de esta canción, este poema, quizá no sea tanto la imagen de la llama como la de las ventanas que se cierran ante la belleza que surge de pronto ante los ojos y los oídos humanos y que, según parece sugerirse, podría transportarnos, si nos dejáramos llevar por ella, hasta otra dimensión de la existencia. Porque ésa es la experiencia que aquí se nos transmite: la de la belleza inesperada que irrumpe en el ámbito de lo anodino y que parece hablarnos de un más allá de nuestra experiencia cotidiana. Esta irrupción sólo parece ser captada por los ojos del poeta; éste se muestra sorprendido por la indiferencia general, a la que trata de encontrar una justificación: “no nos gustan los sueños/de nuestro corazón, ya viejo”.  Quizá si aún fuéramos capaces de abrirnos a esos sueños podríamos vislumbrar ese más allá; quizá entonces el “perro que aúlla a la muerte” no vendría a enseñorearse de nuestras vidas.
                La analogía entre la experiencia de la belleza, que puede darse de manera espontánea (por ejemplo, contemplando sencillamente el espectáculo de una muchacha que baila bajo el sol, en una plaza de una ciudad cualquiera) y el “Buen Dios” de Quien el poeta recuerda haber oído hablar cuando frecuentaba la iglesia puede inducir a pensar que se trata de lo mismo. Se nos presenta aquí un posible equívoco, ya planteado y resuelto por una de las escuelas de pensamiento que mayor importancia ha dado a la belleza como expresión de lo divino: el Neoplatonismo cristiano del Renacimiento. Como bien señala Eugenio Trías al comentar las concepciones al respecto de filósofos como Marsilio Ficino y Pico della Mirándola,  “Dios en Sí es algo incomunicable e invisible, tenebroso, que sume en ceguera y en tiniebla al ojo espiritual que a Él se orienta, sumiéndole en la “noche oscura”. La belleza es el velo de irradiación comunicable que, a modo de esplendor del rostro, cubre la abismal separación y trascendencia de lo divino con la ilusión de familiaridad, de inmanencia. Es ya en su más genuina aparición un velo, una apariencia, sólo que apariencia desnuda y sin mediación” (E. Trías, Lo bello y lo siniestro; Ed. Ariel, Barcelona, 1999, p. 57).
                En efecto, Dios no es esa llama que aparece algunos días ante nuestros ojos; es más bien, inevitablemente, el Deus absconditus de Isaías. Pero la llama nos habla de Él, nos remite a Él. ¡Bendita llama!

Francisco J. Palenzuela

miércoles, 24 de mayo de 2017

Una ponencia estudiará la obra que Sartre escribió sobre el misterio de la Navidad

Ponente: Dra. María Fernanda Guevara Riera
Centro de Investigación de la Comunicación
Universidad Católica Andrés Bello
Caracas-Venezuela

 

El Misterio de la Navidad en BARIONÁ, EL HIJO DEL TRUENO

de Jean-Paul Sartre


O EL JUEGO DEL DOLOR Y LA ESPERANZA. Sartre (1905-1980) en 1940 cayó prisionero de los alemanes. Durante su estancia en el campo de prisioneros escribió esta primera gran obra de teatro la cual versa sobre el misterio de la Navidad. Los biógrafos y estudiosos de la obra de Sartre ocultan intencionalmente o no, la existencia de Barioná. Recordemos que el autor francés  se destacó siempre por su ateísmo y anticatolicismo militantes.

jueves, 11 de mayo de 2017

Lizzie en el teatro de situaciones sartreano

*Por María Fernanda Guevara Riera
Filósofa
Lasperplejidadesdeamerica.blogspot.com


Jean-Paul Sartre (1905-1980) es uno de los autores más representativos del siglo XX francés. Su primera gran obra desde el punto de vista filosófico es  L’être et le néant la cual apareció madura y precisa en 1943. Nos interesa mostrar en esta entrega lo siguiente: nosotros consideramos que a partir de la lectura de El ser y la nada podemos comprender con mayor alcance la obra de teatro La p…. respetuosa (1), publicada en  el 1946 y en donde el autor francés desarrolla con arrojo el malestar existencial de Lizzie, uno de los personajes principales de la obra. Veamos, entonces, nuestro recorrido.




Uno de los presupuestos básicos de la ontología sartreana es la mala fe o la tendencia originaria del cogito pre-rreflexivo de no querer asumir la existencia en tanto libertad. Para Sartre somos una nada contingente en un universo carente de Dios. El hombre en la medida en la cual es capaz de flexionarse sobre sí y de analizar cada uno de sus actos en situación tiene la

martes, 9 de mayo de 2017

Un soneto

¡QUÉ BIEN HABLAR DE DIOS!

¡Qué bien hablar de Dios en un Congreso!
¡Qué hermoso penetrar en su figura
misteriosa, intangible!¡Qué ventura
poder intervenir, os lo confieso!

Me atrevo a sincerarme: me embeleso
pensando en el Señor, y mi escritura
es un simple homenaje a su ternura,
que me tiene cautivo, esclavo, preso.

Escribir sobre Dios es preguntar
para obtener respuestas que dan vida
cuando la oscuridad es una tara.

Escribir sobre Dios es alabar
al que es, sin rubor y sin medida,
puesto que me creó porque lo amara.

Pablo Rodríguez-Osorio

                                               5 de mayo de 2017

martes, 25 de abril de 2017

El Dios de un poeta angustiado: tres poemas de Hijos de la ira, de Dámaso Alonso

INSOMNIO

Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres
(según las últimas estadísticas).

A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este
nicho en el que hace 45 años que me pudro,
y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los
perros, o fluir blandamente la luz de la luna.

Y paso largas horas gimiendo como el huracán, ladrando como
un perro enfurecido, fluyendo como la leche de la ubre
caliente de una gran vaca amarilla.

Y paso largas horas preguntándole a Dios, preguntándole por
qué se pudre lentamente mi alma,
por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta
ciudad de Madrid,
por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo.

Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre?
¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día,
las tristes azucenas letales de tus noches?

De El grupo poético de 1927. Ángel González (comp.). Madrid: Taurus, 1976, pp. 112-113.


jueves, 30 de marzo de 2017

Poema de Izara Batres, de su poemario Tríptico, ganador del XXXVI Premio Mundial de Poesía Mística Fernando Rielo


I.

Y cómo vivir...
si la daga nítida
hiere hasta el origen del grito,
cómo se sostiene esta muerte continua,
este fin del mar.
Dios, flor de calor, núcleo infinito de las esencias,
me abrazas en este túnel, me llevas,
y yo no veo, pero creo en ti.


sábado, 25 de marzo de 2017

Hermann Hesse: Peter Camenzind

Autor: Hermann Hesse (Calw, 1877-Montagnola, 1962).

Obra: Peter Camenzind.

Fuente: 
Hermann Hesse, Peter Camenzind; traducción de Jesús Ruiz, edición de Luis de Caralt, Barcelona, 1962, pags. 137-138.

... Volví a imaginarlo, con el libro cerrado en las manos, los ojos medio entornados y la expresión pensativa. Estaría envuelto en la penumbra y el silencio mientras nosotros bebíamos, reíamos y nos divertíamos. Recordé mis palabras en Asís, cuando comenté el amor de San Francisco por todos los hombres, por todos los animales de la Creación. ¿De qué me había servido seguir las huellas del santo, llegar hasta su pequeño pueblo de Asís, hablar con sus habitantes, abismarme en sus lecturas y saberme de memoria sus cantos de amor, si dejaba que un hermano mío, un desventurado tullido, se abandonara a sus pensamientos y a su dolor mientras yo me divertía en vez de consolarle?
                Sentí una congoja en el corazón y el dolor y la vergüenza hicieron presa en mí hasta hacerme temblar de excitación. Tuve la sensación de que Dios me hablaba y que con su voz tonante me decía:

domingo, 19 de marzo de 2017

Octavio Paz: "La muerte de Dios es un mito vacío"

Fragmento de Los hijos del limo (Octavio Paz)

Negación de la religión: pasión por la religión. Cada poeta inventa su propia mitología y cada una de esas mitologías es una mezcla de creencias dispares, mitos desenterrados y obsesiones personales. El Cristo de Holderlin es una divinidad solar y, en ese enigmático poema que se llama El único, Jesús se convierte en el hermano de Hércules y «de aquel que unció su carro con un tiro de tigres y descendió hasta el Indo», Dionisio. La Virgen de Novalis es la madre de Cristo y la Noche precristiana, su novia Sophie y la muerte. La Aurelia de Nerval es Isis, Pandora y la actriz Jenny Colon. Religiones románticas: herejías, sincretismos, apostasías, blasfemias, conversiones. La ambigüedad romántica tiene dos modos, en el sentido musical de la palabra: uno se llama ironía y consiste en insertar dentro del orden de la objetividad la negación de la subjetividad; el otro se llama angustia y consiste en dejar caer, en la plenitud del ser, una gota de nada. La ironía revela la dualidad de lo que parecía uno, la escisión de lo idéntico, el otro lado de la razón: la quiebra del principio de identidad. La angustia nos muestra que la existencia está vacía, que la vida es muerte, que el cielo es un desierto: la quiebra de la religión.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Miguel Hernández: El rayo que no cesa

Autor: Miguel Hernández (Orihuela, 1910-Alicante, 1942).

Obra: El rayo que no cesa.

Fuente: El rayo que no cesa
. Espasa-Calpe. Madrid, 2007. Edición de Juan Cano Ballesta.




Eclipse-celestial

Una nube, redondo y puro obstáculo,
para mirarte encuentro:
sin errores de gallos,
eclipse de los cielos.

Tu luz en una umbría de blancura:
los que ven, no te vemos:
¡mucho mejor!, a oscuras,
¡la fe!, te ven los ciegos.

Tú, con naturaleza de semilla,
reducido a la mano.
Transformado en harina,
Traspuesto, Trasplantado.